OTROS SERMONES

Sermones de La Iglesia de Dios

Por Deborah Perkins, Coordinadora General del MBA

Cuando era pequeña, recuerdo los anuncios de la Compañía Aseguradora Prudential, Life Insurance of America. Al final de cada comercial, usted escuchaba al anunciador decir: “Consigue un pedazo de la roca.” Este eslogan se refería al Peñón de Gilbraltar, una alta montaña en el borde suroeste del mar Mediterráneo con una elevación de 1,398 pies [426m]. Esta piedra caliza elevada sobre el nivel del mar se puede ver de muchas millas a la distancia, se alza como una fortaleza y representa estabilidad. Ha sido una fortaleza durante siglos y se puede encontrar la evidencia de esto en toda la roca. Esta compañía utilizó el Peñón de Gibraltar como su símbolo para reflejar la fortaleza y seguridad que la compañía ofrecía a sus clientes.

La Palabra de Dios declara que “Dios es la Roca.” Él es nuestra fuerza y fortaleza para estar de pie en la hora en la que estamos viviendo. Cuando todo lo que nos rodea es inestable, ¡Dios es la Roca! Podemos apoyarnos es Su Palabra que nunca cambia, en un mundo en constante cambio. Estamos en tiempos difíciles, ¡pero debemos confiar en la ROCA! “Dios, perfecto su camino: Es acendrada la palabra de Jehová: Escudo es á todos los que en él esperan” (Sal. 18:30).

El cántico de Moisés:

“ESCUCHAD, cielos, y hablaré; Y oiga la tierra los dichos de mi boca. Goteará como la lluvia mi doctrina; Destilará como el rocío mi razonamiento; Como la llovizna sobre la grama, Y como las gotas sobre la hierba: Porque el nombre de Jehová invocaré: Engrandeced á nuestro Dios. El es la Roca, cuya obra es perfecta, Porque todos sus caminos son rectitud: Dios de verdad, y ninguna iniquidad en él: Es justo y recto” (Dt. 32:1-4).

“Dios, perfecto su camino: La palabra de Jehová purificada, Escudo es de todos los que en él esperan. Porque ¿qué Dios hay sino Jehová? ¿O quién es fuerte sino nuestro Dios?” (2 S. 22:31, 32).

“Amarte he, oh Jehová, fortaleza mía. Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; Escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio. Invocaré á Jehová, digno de ser alabado, Y seré salvo de mis enemigos” (Sal. 18:1-3).

“Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Ocultaráme en lo reservado de su pabellón; Pondráme en alto sobre una roca” (Sal. 27:5).

“En ti, oh Jehová, he esperado; no sea yo confundido para siempre: Líbrame en tu justicia. Inclina á mí tu oído, líbrame presto; Séme por roca de fortaleza, por casa fuerte para salvarme. Porque tú eres mi roca y mi castillo; Y por tu nombre me guiarás, y me encaminarás” (Sal. 31:1-3).

“Séme por peña de estancia, adonde recurra yo continuamente: Mandado has que yo sea salvo; Porque tú eres mi roca, y mi fortaleza” (Sal. 71:3).

“Mas Jehová me ha sido por refugio; Y mi Dios por roca de mi confianza” (Sal. 94:22).

“Desde el cabo de la tierra clamaré á ti, cuando mi corazón desmayare: A la peña más alta que yo me conduzcas. Porque tú has sido mi refugio, Y torre de fortaleza delante del enemigo” (Sal 61:2, 3).

¿Dónde busca usted la fuerza y la estabilidad? ¿En las cosas del mundo o en La ROCA? ¡Incitemos a nuestras ovejas A IR A LA ROCA!

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