OTROS SERMONES

Sermones de La Iglesia de Dios

En segunda de Reyes capítulo veintidós, un niño de ocho años vino a ser rey de Judá. Tal vez usted piense, “¿Cómo puede un niño de ocho años ser rey?” En nuestros días, un niño de ocho años sería un estudiante de primaria de tercer grado. Este es el momento en que los niños juegan con su imaginación, juegan al juego de “la traes” durante el recreo o fingen construir una fortaleza. Pero los estándares de hoy, la gente rechazaría la idea de que un niño sea rey. Probablemente murmurarían entre dientes el por qué Dios permite que esto suceda y asumir que Dios no sabe lo que está haciendo, ya que a un preadolescente se le permite ocupar un lugar tan alto de liderazgo.

En segunda de Reyes capítulo veintidós, Dios sabía muy bien lo que estaba haciendo cuando Josías fue hecho rey. Mientras que otros pueden haber visto un niño inmaduro, Dios vio un instrumento humilde que le traería honor y gloria. Después de ser hecho rey, la Biblia dice en el versículo 2, “E hizo lo recto en ojos de Jehová, y anduvo en todo el camino de David su padre, sin apartarse á diestra ni á siniestra.” ¡Este niño, sin duda, complacía a Dios!

Un día, se estaba trabajando en el templo del Señor, e Hilcías el sumo sacerdote encontró el libro de la ley durante las reparaciones. Era obvio que el libro y su leyes habían sido ignoradas por varios años. Una vez que fue dicho a Josías, él estuvo inmediatamente listo para corregir todo lo que estaba mal. Versículo 13 dice, “Id, y preguntad á Jehová por mí, y por el pueblo, y por todo Judá, acerca de las palabras de este libro que se ha hallado: porque grande ira de Jehová es la que ha sido encendida contra nosotros, por cuanto nuestros padres no escucharon las palabras de este libro, para hacer conforme á todo lo que nos fué escrito.” Note que la razón por la cual el libro fue ignorado no fue culpa de Josías o incluso de los habitantes actuales de Judá; la culpa recaía en sus antepasados. Habían fallado en instruir a la próxima generación en los caminos del Señor. Josías podría haberse convencido fácilmente de que este no era su problema y negarse a hacer algo al respecto. En cambio, asumió la responsabilidad, incluso cuando no tenía la culpa. Aunque era joven, lo reconocían como un hombre. Las Escrituras dicen, “E hizo lo recto en ojos de Jehová…” ¡Josías fue un “Interruptor de Generaciones” para sus días! ¡Necesitamos más jóvenes como Josías, que den un paso adelante y tome la responsabilidad, y hagan lo que sea justo a la vista del Señor!

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