“La fecha era el 8 de noviembre de 1940. Cuatro hombres subieron por la empinada pendiente de la montaña. La escalada no fue fácil, porque la ladera de la montaña estaba esparcida con muchos árboles, la maleza estaba cubierta de arbustos espinosos y la pendiente de la colina era lo suficientemente empinada como para cansar rápidamente sus piernas y acortar el aliento.

Ellos parecían estar buscando algo; buscando un lugar exacto. Lentamente se acercaron a la cima; sin aliento se acercaron a su destino; cansados pero entusiasmados ellos se detuvieron. ‘¡Este es el lugar!’ exclamó el líder del grupo. Siguiendo su ejemplo, los otros tres hombres se arrodillaron con él en oración. ¿Cuál fue el significado de esta escalada? ¿Cuál fue el significado de esta búsqueda?

Esos hombres no podían darse cuenta de la tremenda tarea que habían comenzado. No podían comprender el efecto de largo alcance de llegar a ese pequeño terreno. No podían imaginar el ejemplo mundial que habían dado. Pero, aunque no pudieron darse cuenta, comprender o imaginar totalmente lo que habían hecho, pusieron en marcha el tremendo, programa del gran alcance mundial de iluminar al mundo con el mensaje de La Iglesia de Dios. Porque ese lugar era la cima de la montaña Burger, esa escalada fue el primer esfuerzo para localizar y marcar lugares bíblicos de interés en este lado de la Edad Oscura, ese grupo de hombres fue el primero de muchos en captar el celo del programa de marcación, y todo se debió a ese hombre que hizo una oración el 13 de junio de 1903. Ese hombre fue A. J. Tomlinson.”

(Extracto de Ese Hombre, A. J. Tomlinson por James Stone, página 40).