En el relato histórico del Levántate y Resplandece del 13 de junio de 1903, el hermano A. J. Tomlinson dijo, “Bien, si ustedes toman toda la Biblia, correctamente dividida, eso los hace ser la Iglesia de Dios…” Él se convirtió en el primer miembro que hizo el pacto en este lado de la Edad Oscura con el entendimiento y revelación de que no iba a ser, sino que era La Iglesia de Dios. La gloriosa luz del Levántate y Resplandece y la visión que Dios reveló allí no debía atenuarse. ¡Aquellos días victoriosos de entusiasmo y visión no son solo historia, porque esta luz y revelación es solo para brillar más, hasta la perfección y hasta el cumplimiento de nuestra misión!

¿Entendemos el hecho de “La gloria de aquesta casa postrera será mayor que la de la primera” (Hag. 2:9)? ¡Hay una mayor gloria adelante y una visión para brillar fuera de nosotros en este mundo! Debemos seguir hacia adelante. No hay duda, para que la Iglesia alcance esa gloria requerirá de nosotros que operemos en el Espíritu hoy, así como ellos lo hicieron en los tiempos pasados. Al igual que con la Iglesia primitiva en los años posteriores al Levántate y Resplandece, y en los años posteriores a las separaciones; para tener esas bendiciones

DEBEMOS VIVIR - COMO ELLOS VIVIERON

DEBEMOS CAMINAR - COMO ELLOS CAMINARON

DEBEMOS ORAR - COMO ELLOS ORARON

DEBEMOS AYUNAR - COMO ELLOS AYUNARON

DEBEMOS HACER SACRIFICIOS COMO ELLOS HICIERÓN SACRIFICIOS

DEBEMOS TRABAJAR COMO ELLOS TRABAJARON

—por nombrar algunos. ¿Estamos dispuestos?

No limitemos al Señor lo que Él puede hacer a través de la iglesia en estos últimos días. No pensemos que no podemos, cuando Dios nos ha llamado a brillar, Él nos ha llamado a más. No hay tiempo para retroceder. ¡La batalla espiritual en la Montaña Burger con la cubierta removida, emanando Su luz en la oscuridad no es solo para el tiempo de Levántate y Resplandece! Incluso hoy, esa luz, esa gloria, brilla y debe continuar haciéndolo con una intensidad aún mayor. Tal como lo dijo M.A. Tomlinson en su Mensaje Anual en 1973, “Nuestra Asociación de la Marca todavía trata de mantener claro el mensaje y la visión. Si obedecemos este alto y santo llamamiento, seremos la luz de este mundo que Jesús dijo que debemos ser.”

¡Nuestro patrimonio es maravilloso y apreciado, pero ahora es el momento para que La Iglesia de Dios haga historia! ¡Amén!