UNA CASA ESPIRITUAL PARA SACRIFICIOS ESPIRITUALES

"Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados en una casa espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por Jesucristo" (1 Pedro 2:5).

El mes de marzo es observado como el MES DE BIENESTAR ESPIRITUAL por muchas personas. No obstante, es lamentable que muchos de ellos rayan con lo oculto en vez de la espiritualidad genuina. Aunque en cualquier momento es un buen tiempo para considerar los asuntos espirituales, se espera que este mensaje lo despierte a considerar su bienestar espiritual. Para aquellos que todavía no se han arrepentido de sus pecados y que no han sido vivificados de la muerte (espiritual) a la vida, quisiera animarlos a que lo sean hoy. Para aquellos que a sí mismos se han permitido deslizar hacia lo que comúnmente se conoce como una experiencia cristiana nominal, anímense a voltearse hacia una vivificación de su nacimiento espiritual inicial. Para aquellos que se sienten que están en la cima de su experiencia espiritual, anímense a esforzarse hacia profundidades aún más profundas. "Porque comprados sois por precio; glorificad pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios" (1 Co. 6:20).

Especialmente creado diferente a toda creatura viviente el hombre, el "alma viviente", disfrutó comunión con Dios en el Jardín del Eden hasta el día de su desobediencia. Esta desobediencia trajo ambos la muerte espiritual y la física. Es obvio que Adán vivió por un tiempo antes de experimentar la muerte física pero la muerte espiritual fue inmediata. Dios dijo: " ... porque el día que de él comieres, morí ras" (Gn. 2:17). El haber vivido en comunión con Dios en un lugar perfecto, y después haber rechazado esa comunión y ser expulsado de ese lugar de perfección, ciertamente es un comentario triste.

Pero Pablo escribió, "Por consiguiente, vino la reconciliación por uno, así como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así pasó a todos los hombres, pues que todos pecaron .. .Porque si por el delito de uno murieron tos muchos, mucho más abundo la gracia de Dios a los muchos, y el don por la gracia de un hombre, Jesucristo" (Ro. 5:12, 15). ¿A cuántos? "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Jn. 3:16). Mientras que Adán fue creado con vida espiritual y la perdió, nosotros que hemos nacidos muertos espiritualmente somos ofrecidos la restauración de esta vida espiritual por la gracia de Dios. Jesús se lo explicó a Nicodemo de esta manera. " .. .De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es" (Jn. 3:5, 6).

Con la restauración de la vida espiritual se provee oportunidad para la perfección a través de la santificación. El ministerio primitivo de la Iglesia predicó santificación sinónimo de la santidad. Ellos creyeron que cuando los pecados que uno había cometido eran perdonados mediante el arrepentimiento y la justificación, y la naturaleza pecaminosa (naturaleza Adánica) era crucificada mediante la santificación, eso constituía un estado de santidad y si uno continuaba en la sangre de santificación él podía conservar esa santidad y vivir por encima o sin el pecado.

A. J. Tomlinson escribió, "La santificación es un experiencia genuina que obra un cambio en la naturaleza de modo que los que verdaderamente son santificados desearán hacer todo lo que deben hacer... Se encontrarán a sí mismos haciendo las mismas cosas que son mandados a hacer aún antes de conocer el mandamiento ... La experiencia (santificación) descrita por el escritor de Hebreos no sólo muestra que Jesús y la persona santificada son de la misma naturaleza, pero también que todos los que son santificados son poseídos por la misma naturaleza".

"Porque [Jesús] e/ que santifica y los que son santificados, de uno son todos. Por lo cual, no se avergüenza de llamarlos hermanos" (He. 2:11). La naturaleza del santificados es el de apartarse "de toda especie de mal" (1 Ts. 5:22). Cuando nosotros que somos todos miembros de La Iglesia de Dios vivamos por la misma regla, nosotros seremos "piedras vivas" listos para "ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por Jesucristo". ¡Oh qué maravilloso día será! ¡Imagínate! Considera como nada todo lo que se ha reportado históricamente de la presencia de Dios demostrada sobre y en la Iglesia a través de los años en comparación a la gloria y la presencia de Dios cuando individual y colectivamente logremos ese nivel espiritual. Sin duda tales pensamientos provocaron al apóstol Pablo a declarar, ''Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpo en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro racional culto" (Ro. 12:1). El Señor edificó Su Iglesia con piedras vivas y todavía Él está poniendo piedras vivas en Su Iglesia. ¿Eres tú una de ella? Se tiene que decir de esta generación de la Iglesia, así como se dijo de la primera generación de la Iglesia, "Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados en una casa espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por Jesucristo".

¡Una casa espiritual para sacrificios espirituales! Tenemos que ajustarnos a esta descripción, y lo haremos si trabajamos arduamente para alcanzar ese objetivo. Un buen punto de partida es, ''Apártese de toda especie de mal". Este espíritu mantiene a uno establecido y en paz con las practicas cristianas establecidas y reveladas a la Iglesia. Puesto que marzo ha sido dado para evaluar el bienestar espiritual de uno mismo, ¿por qué no tomarlo en serio e iniciar un régimen de bienestar espiritual que garantiza contra la enfermedad espiritual? Después conserve ese régimen y disfrute ser "agradables a Dios por Jesucristo".

Ray D. Dupre- Editor Asistente de La Luz Vespertina