Un Libro de Memorias Cap. 8

CAPITULO OCHO

DIOS RESTAURA SU IGLESIA

La reunión histórica conocida como la Asamblea Solemne, dio apertura oficialmente a las 9:00 A.M., el día 23 de julio de 1993. La convocación o asamblea se condujo en el Auditorio Memorial de Chattanooga, Tennessee. Fue moderada por Robert J. Pruitt. Lo más apropiado era que él la moderara, pues el Espíritu Santo había ordenado a la Iglesia Local del Sur de Cleveland que le llevara el mensaje a él. El Espíritu dijo: "Sí, les ordeno ahora que lleven las nuevas al hombre. Su nombre es Bob Pruitt. Decidle que se mueva con rapidez". El Espíritu Santo no estaba contradiciéndose A Sí Mismo cuando dijo que llevaran el mensaje a los "Preocupados" y a Bob Pruitt. El Hermano Pruitt era un participante activo en el grupo de los "Preocupados". El Espíritu Santo también nos había advertido que le dijéramos a los "Preocupados" que no anunciaran que esta era una de sus reuniones, sino una para toda la Iglesia de Dios. No habría sido apropiado que uno de los Representates de los Preocupados moderara la reunión a la luz de las instrucciones dadas por el Espíritu Santo. El programa de la Asamblea Solemne portaba el siguiente anuncio: “Esta Asamblea Solemne fue citada por el Santo en un mensaje del Espíritu Santo y su interpretación en la Iglesia Local del Sur de Cleveland el día 25 de abril. Esta asamblea no ha sido citada o llamada al orden por el grupo denominado Los Preocupados. Sin embargo, varias personas quienes han estado activamente envueltas con dicho grupo, así como muchas otras, miembros y no miembros, han sido instrumentos en ayudarnos a obedecer este llamado divino.

Muchos de los que nos han ayudado a obedecer el llamado de Dios para la Asamblea Solemne utilizaron sus propios medios para difundir la palabra. Se publicaron anuncios en los periódicos y otras promociones fueron impresas y enviadas por correo por todo el país por personas que obedecieron el llamado y ayudaron en la tarea de extender las nuevas. Muchos hicieron llamadas telefónicas a sus propias expensas. Ellos estaban ansiosos en anunciar este poderoso movimiento de Dios. Otros prepararon carteles y los colocaron en las carreteras, avenidas, en los terrenos de los miembros, etc. Otros alquilaron anuncios para anunciar la Asamblea Solemne.

En medio de esta llama de fervor y excitación por la anticipación del evento, el presbiterio de la Iglesia de Dios de la Profecía comenzó a poner presiones para que nadie concurriera a esta convocación, especialmente el ministerio. Esto tenía que ser así, ya que según el mensaje del Espíritu Santo, ellos volarían fuera de la ciudad, pero no podrían hacernos mal. A pesar de las amenazas, el espíritu de las personas no fue desanimado. Una multitud estimada de alrededor de 2,300 personas se congregó en el Auditorio Memorial en aquel Viernes inolvidable en la mañana para participar de aquella convocación profética e histórica La multitud vino ayunando y orando con un pensamiento en mente, el de encontrar la voluntad y dirección de Dios. La primera sesión comenzó con anuncios, un canto, la lectura de un pasaje bíblico, la promesa de lealtad a la bandera y un reto de oración. Los anuncios declararon que estábamos reunidos ahí en obediencia al mensaje del Espíritu Santo para que oráramos y ayunáramos en la búsqueda de la voluntad divina. El moderador nos animó para que nos rindiéramos al Espíritu Santo en la búsqueda de la voluntad de Dios. Una trompeta fue tocada a medida que la Iglesia era retada a: "Despierta. Despierta, oh Iglesia de Dios"; otro sonido de trompeta se dejó escuchar para retamos a: •'Presta atención a la voz de nuestro Dios, oh, Iglesia de Dios". Se dejó escuchar otro sonido de trompeta que nos retó a: ••Obedece y humíllate, oh, iglesia de Dios". Los toques de trompeta estuvieron en armonía con la Escritura, pues el profeta había hablado aproximadamente unos tres mil años atrás diciendo: "Tocad trompeta en Si6n, proclamad ayuno, convocad una asamblea solemne". La congregación cayó de rodillas en oración durante un período extenso ante el trono de Dios. Después de una sesión de oración, el Espíritu Santo habló en dos ocasiones; los mensajes e interpretaciones fueron los siguientes: "Oh, pueblo mío, pueblo mío, os he llamado)' me habéis obedecido ... Haré una gran obra ... Vendrá una gran sanidad. Oh, pueblo mío, estos son los últimos días. Les estoy llamando para que salgan fuera. Oh, permaneced sin pecado delante de mi. Muchos están suspirando; muchos están hambrientos. Oh, preparaos para alimentar mi pueblo. Ellos vendrán. .. Sí. Antes de que esta asamblea concluya, haré una obra poderosa entre vosotros'•. Después de este tiempo de oración y visitación del Espíritu, un ministro ministró la Palabra de Dios desde el púlpito. Después de este mensaje, se hicieron anuncios y la primera sesión de la Asamblea Solemne fue concluida.

Cada sesión de la Asamblea siguió el mismo formato básico, más o menos, otorgándosele libertad al Espíritu Santo para que interviniera a Su mejor discreción. Hubieron siete mensajes e interpretaciones adicionales en este primer día. Los extractos de éstos son expuestos aquí: "No temáis de lo que estará tomando lugar ... No os guiaré al fugar err6neo o al engaño ... permaneced en las sendas antiguas Permaneced en Mi Palabra. Os abriré una senda de escape ... Os haré pasar por el fuego…Permaneced sumisos ante mí; humillaos a si mismos. Vosotros sois mi Cuerpo. Vosotros sois mi iglesia…Os tomaré a toda verdad. .. Sí. os digo, pueblo mío. ¿no habéis tomado un pacto eterno? Sí. os digo que tal pacto es uno perpetuo. Sí, os digo ... si no habéis desobedecido-todavía sostengo tal pacto ... Sí, es de vuestra incumbencia guardar tal pacto- sostened Mi pacto a fin de mostrar al mundo que tengo un pueblo pactado ... Obedecedme ... Oíd, oíd, oíd. No os desviéis de la senda. Escuchad mi Palabra; escuchad lo que dice mi Espíritu, pues ellos están en armonía'' .

Muchos estaban orando y llorando audiblemente durante esos tiempos de oración. Quejidos en el Espíritu continuaron a través de todo el auditorio. El moderador nos animó a orar hasta que halláramos la voluntad de Dios. El nos animó a entrar en una actitud de llanto espiritual delante de Dios y tener la disposición de permitir que Dios nos hable y nos ayude a responder. Dijo que el tiempo era corto y la hora tardía, y que Dios quería realizar algo; y que nosotros queremos que haga tal obra.

El llanto y la oración ante Dios continuó durante dos días. El Espíritu Santo siguió manifestándose A Sí Mismo y hablándonos. La Asamblea Solemne progresó muy bien de esa manera hasta la sesión final del segundo día. Se formó una línea de oración para la sanidad de parte de los ministros; todos los que desearon la oración pasaron por dicha línea y recibieron la oración. Después de esta línea de oración, otro reto de oración fue hecho. Una de las escrituras leídas en este reto de oración fue Oseas 6:2”Dúranos vida después de dos días: al tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él". Poco sabíamos que dentro de un breve tiempo, unos minutos más tarde. Dios cumpliría esa escritura ante nuestros propios ojos. A medida que esa temporada de oración comenzaba a llegar a su fin, un hermano pasó a la plataforma y leyó dos escrituras a petición de algunos de los hermanos. Una de esas escrituras fue Ezequiel 22:30- 'Y busqué de ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese al portillo delante de mí por la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé'". Mientras el ministro permanecía en el púlpito con la bandera de la Iglesia, comenzó a retar a los que quisieran pararse e11 la brecha a favor de La Iglesia de Dios. Ministros comenzaron a pasar a la plataforma para pararse frente a la brecha a favor de La Iglesia de Dios. Para ese tiempo, se elevaron muchas oraciones al ciclo a medida que una ola del poder del Espíritu Santo pasó barriendo a través del auditorio. El vocabulario colectivo de la raza humana no es suficiente para describir la escena que siguió. El poder del Dios Todopoderoso se derramó a través del auditorio completo de manera similar a la del Día de Pentecostés. Cientos de personas presenciaron un movimiento de Dios que sobrepasó inmensamente cualquier otro que jamás hubiéramos experimentado en nuestras vidas. El piso de concreto se movía literalmente, sonando como las olas del mar.

Muchos de los presentes vieron con sus propios ojos el piso moviéndose como si fueran olas de aguas sobre el mar. Un poderoso rugido saturó el auditorio entero. Muchos otros presenciaron fenómenos poco comunes a la vida diaria. En medio de este tremendo derramamiento del poder de Dios, dos hermanos bajo la unción del Espíritu, condujeron al Hermano Pruitt hacia el púlpito. Los ministros comenzaron a congregarse a su alrededor para orar a medida que el Espíritu Santo ungía al Hermano Pruitt como el Supervisor General de La Iglesia de Dios. Para esa ocasión se escuchó un mensaje en el Espíritu con la siguiente interpretación: " .. .Sí, os digo que tengo un hombre que se parará frente al portillo. He puesto mi unción sobre él. Seguid/e; sí, por cuanto me he movido ... Sí, os digo. traigan aceite. Pido que traigan aceite de unción ... (Un hermano pasó una botella con aceite a otro hermano que estaba cerca del Hermano Pruitt a medida que el Espíritu Santo continuaba con Su mensaje) ... Este día, este día, he ejecutado la gran obra que os dije que haría en La Iglesia de Dios, y unjo con aceite a mi siervo".

El maravilloso derramamiento del Espíritu Santo continuó a medida que los santos se regocijaban en aquella gran victoria para La Iglesia de Dios. La declaración usada por un Supervisor General anterior, A. J. Tomlínson: "No veo nada que no sea victoria sobre victoria para La iglesia de Dios", fue revivida por todos los presentes esa noche. Muchos de los presentes en la asamblea comenzaron a enarbolar las banderas de la Iglesia, otros corrían dando aclamaciones de gozo, otros caían al pavimento sobre sus rostros, y otros saltaban de gozo a medida que esa ola de regocijo continuaba. Teníamos causa para regocijamos, pues Dios había intervenido divinamente para reorganizar Su Iglesia a fin de que siguiera caminando en las SENDAS ANTIGUAS de la verdad y la victoria. Ciertamente este fue el año de Jubileo para La Iglesia de Dios, exactamente como Dios lo había prometido previamente en Su Palabra y en un mensaje del Espíritu Santo en Febrero de ese mismo año.

El segundo mensaje en el llamado para la Asamblea Solemne dijo: "La unción está descendiendo". Esa unción vino el sábado 24 de julio de 1993 por la noche, tiempo para el cual un nuevo líder fue escogido de Dios para dirigir La Iglesia de Dios. Otro mensaje en lenguas vino para este tiempo en continuación de lo que había acabado de suceder. Este dijo en parte: "Seguid a mi ungido, os digo. Seguidle; lo he escogido para una obra poderosa. Salid, salid .fuera del mundo y sed un pueblo separado. Os digo que pasaré mi Iglesia por el fuego ... os he dicho que las puertas del infierno no prevalecerán contra Mi Iglesia. Yo tengo las respuestas. Pueblo mío, escudriña mi Palabra. Seguid mi líder a medida que él me sigue a mi”.

Durante este tiempo de intensa manifestación espiritual, el Supervisor General fue constreñido a arrodillarse dos veces bajo el poder de Dios. La Asamblea aceptó unánimemente la selección y unción del Hermano Pruitt de parte del Espíritu Santo corno el nuevo Supervisor General dándole una ovación de pies. A medida que el fervor comenzó a calmarse un poco y el Hermano Pruitt pudo volver a su compostura normal, formuló la siguiente declaración ante la Asamblea Solemne: "Estoy tan absorto y sorprendido como cualquiera de ustedes. Nunca pensé que algo semejante a esto sucediera. Hay una sola cosa a la cual temo más que nada al asumir una responsabilidad tal, y es la de fallarle a Dios. Me siento como el menos capacitado y calificado entre los siervos de Dios para actuar en esta capacidad Sólo deseo hacer la voluntad de Dios".

Antes de este tiempo, Dios se había movido sobre el Hermano Pruitt para escribir una "Proclamación'.' que creyó oportuno leer en algún punto en el futuro, pero no necesariamente durante la Asamblea Solemne. Pero este pareció ser el tiempo apropiado de hacerlo. El Hermano Pruitt leyó la Proclamación y la Asamblea la aceptó unánimemente. Algunos de los puntos resaltantes de la misma son expuestos aquí de manera resumida:

Nos congregamos en Asamblea Solemne por mandato de Dios. La Iglesia había sido abandonada en su posición doctrinal la cual había sido revelada por el Espíritu Santo, y a la que nos habíamos abrazado. Hubo un abandono definido de la teocracia durante la reunión del presbiterio del 1990 y en las Asambleas del 1991 y 1992. El liderato presente de la iglesia había mostrado una gran insensibilidad al mensaje del Espíritu Santo. el cual había hecho un llamado para la convocación de una Asamblea Solemne. Al apartarse de la teocracia, ellos habían renunciado a sus derechos y privilegios de ser la Iglesia divina de Dios al introducir herejías que la condujeron a la apostasía. Aquéllos que todavía estaban sosteniendo la doctrina y principios de la Iglesia antes de esta desviación o abandono, continuaron siendo La Iglesia de Dios, debido a que siguieron fieles al pacto delante de Dios (el mensaje del Espíritu Santo había hablado acerca de esto temprano en esta Asamblea). Los que estuvieron dispuestos a seguir firmes como la verdadera Iglesia, bajo el nombre oficial de La Iglesia de Dios, se les solicitó que renovaran su pacto de membresía. Los que renovaron su pacto se distinguieron a si mismos como la verdadera Iglesia de aquéllos que continuaron como miembros de la Iglesia apóstata El acto de renovar el pacto de parte de los presentes, constituyó el comienzo de la reorganización de la Iglesia genuina bajo Dios y la teocracia inmediata dirección de Dios. Los ministros que renovaron el pacto y cuyas licencias habían sido revocadas y las personas cuyas membresías habían sido terminadas, por causa de la división actual en la Iglesia, serían restaurados a su posición ocupada antes de dicha división si estaban viviendo vidas cristianas fieles. Los ministros que tengan que volver a ser licenciados de nuevo, tendrán que contestar afirmativamente un cuestionario general con preguntas concerniente a los aspectos doctrinales y teocráticos de la Iglesia y su operación. Prometemos tratar inmediata y resueltamente con la herejía. Los herejes serán rechazados. Si el Señor lo ordena, un líder será escogido en esta asamblea (Dios ya había resuelto este aspecto de la Proclamación corno se mencionó arriba). La membresía de la Iglesia reorganizada a través de todo el mundo constituirá la Asamblea General de La Iglesia de Dios.

Después de leer esta proclamación, muchos ministros presentes pasaron por el micrófono y prometieron su respaldo al nuevo Supervisor General y a La Iglesia de Dios. La Biblia había dicho que en dos días Dios nos reviviría y nos levantaría al tercer día. El final de este segundo dia vio este revivir de los santos a medida que Dios nos dirigió milagrosamente fuera de los fosos de la desesperación, dentro de los cuales estábamos, para reorganizar la Iglesia w1a vez más bajo Su inmediata dirección- la teocracia El habla sacado Su Iglesia fuera de las manos de carne y la colocó de vuelta en Sus manos, exactamente como dijo que lo haría durante la Asamblea del 1986. Después de tal revivir durante el segundo día de la Asamblea Solemne, el tercer di a vería el levantamiento de la Iglesia. Esto representó las actas oficiales de negocios que eran necesarios para que la Iglesia recién reorganizada operara debidamente.

Los santos se congregaron el domingo, el tercer día de la Asamblea Solemne, con corazones más aliviados, pues la pena que inundaba sus corazones había sido reemplazada por gran gozo. Ese día final de la Asamblea también sería un día para el cumplimiento de la profecía. La Palabra de Dios es firme y sin errores. Ni una jota ni una tilde caerán a tierra sin cumplirse. Todas las profecías concerniente a la Asamblea Solemne también se cumplieron, pues fue Dios quien las articuló. Para resumir, el Profeta Joel declaró: "Reunid el pueblo", (ya esto ocurrió)-"santificad la reunión" (esto también sucedió) "Entre la entrada y el altar, lloren los sacerdotes, ministros de Jehová", (esto evolucionó durante dos días). La parte que dice: "Juntad los viejos, congregad los niños", también ocurrió. A las 9:35 A.M. los niños subieron a la plataforma para la ejecución de su programa. A las 2:01 P.M., las personas de más de 65 años de edad se congregaron en la plataforma para su programa. Sin duda que todas esas personas no pensaban que estaban cumpliendo la profecía para ese momento, pero la verdad es que fueron pru1icipantes activos en el desempeño de sus papeles proféticos.

El tercer día de la Asamblea Solemne vio una desviación del programa debido a la necesidad de presentar algunos asuntos de negocios para su discusión y decisión respectiva; estos negocios tuvieron que ser transados por causa de la reorganización de La Iglesia de Dios por el Espíritu Santo. El Supervisor General solicitó que todos los ministros presentes que desearan ser parte de la Iglesia reorganizada, que pasaran al frente para renovar sus pactos. Se le pidió a un ministro que leyera las palabras relativas a la obligación de membresía. Ciento treinta y ocho (138) respondieron gozosamente al marchar hacia la plataforma para responder positivamente a la renovación de sus pactos ante el ministro autorizado. Dieron sus nombres a los Secretarios de la Asamblea para tenerlos en los registros. Los laicos renovarían sus pactos cuando regresaran a las iglesias locales en sus estados respectivos. Las membresías individuales serían ubicadas en las iglesias locales reorganizadas que más cerca estuvieran de sus residencias.

Lo siguiente que se presentó fue el asunto del nombre de la Iglesia. Se citó la escritura en Hechos 20:28: " ... la iglesia del Sei1or, la cual ganó por su sangre". Además, se hizo referencia al mensaje del Espíritu Santo que había llamado a la convocación de la Asamblea Solemne. El Espíritu Santo había dicho: •' ... Os he dicho que llaméis a todo mi pueblo para que se sienten juntos en asamblea como La Iglesia de Dios". Después de las advertencias en relación a las muchas denominaciones que usan el nombre de “La Iglesia de Dios”, todos estuvieron de acuerdo en obedecer el mensaje dado por el Espíritu Santo corno el mandato de la Palabra de Dios a pesar de las consecuencias. Este nombre fue oficialmente seleccionado por la Asamblea Solemne como el nombre bíblico para la Iglesia. En la sesión de la noche, el Espíritu Santo confirmó la selección del nombre al declarar: “Vosotros sois la Iglesia de Dios. Ese es el nombre que yo os he dado. Leed mi Palabra. Vosotros sois La Iglesia de Dios".

El Espíritu Santo continuó moviéndonos entre nosotros a través de todo el día animándonos e instruyéndonos. El nos habló concerniente a la obra de la Iglesia y nos volvió a recordar que nos había escogido un líder. Abajo exponemos un resumen de los mensajes resaltantes del Espíritu Santo en relación a este asunto. "Os he preparado una senda de escape... obraré cosas aún mayores... No temáis a las cosas que habrán de venir contra vosotros. No temáis. Yo estoy con vosotros. Nadie podrá detener la obra que estoy haciendo... obedeced Mis mandamientos; vivid por Mi Palabra... Sed fieles al pacto. Estaré con vosotros". En referencia al líder que El escogió para nosotros, dijo: .. Mi manada pequeña, os he dado este líder. No dudéis de mi selección. Sí, mi manada pequeña, no penséis contrario a mi obra. Os he dado este líder... Creed y andad delante de mí con fe... EI hombre que está frente a vosotros, a él he escogido y ungido como vuestro líder... No toquéis Mi ungido... Mi mano está sobre Mi líder. Lo he escogido. No cuestionéis lo que he hecho. Lo he escogido para que guíe mi pueblo. Yo estoy con él'.

Otros asuntos de negocios transados fueron un informe del estado de la bandera de la Iglesia, un informe de los Representantes de Los Preocupados por la Doctrina Bíblica e instrucciones sobre qué hacer con el dinero de diezmos recibido hasta la conducción de la siguiente Asamblea General. Se hizo un anuncio concerniente a que la información periódica sobre las eventualidades relacionadas con la fecha de la próxima Asamblea General estaría a la disposición al llamar por teléfono para las peticiones de oración.

A medida que la clausura de la Asamblea Solemne se acercaba, el Espíritu Santo nos habló un mensaje final para animarnos e instruirnos nuevamente. "Sí, os digo a todos, hijos míos, no regreséis a vuestras casas y luego os olvidéis de las cosas que os he hablado y mostrado. Sí, deseo bendeciros aún más. No dejéis que el desaliento se presente en vuestra senda. Cuando sintáis el espíritu de error moverse sobre vosotros, os digo, buscad Mi rostro y yo os libraré. Este es mi tiempo de hacer una obra grande y poderosa. Os amo, hijos míos, pero también amo a las otras ovejas. Orad por ellas como nunca antes habéis orado. Mis hijos, seguid buscando mi rostro, y os guiaré hacia una dimensión más profunda que jamás habéis experimentado. Sí, he aquí os pido que permanezcáis humildes, hijos míos, seguid siendo humildes".

El Supervisor General aseguró que estaría orando por cada uno a medida que regresaban a sus hogares. La Asamblea Solemne concluyó con una línea de oración formada por los ministros a favor de todos los que desearan la oración por sus necesidades y aflicciones personales. La santa presencia de Dios se podía sentir en nuestros medios, y la maravillosa "sensación de la antigua Iglesia de Dios" se manifestó entre nosotros a medida que Su amor genuino fluía de unos a otros. Fue en esa maravillosa atmósfera que la convocación histórica conocida como ''La Asamblea Solemne'• fue llevada hacia la clausura a las 9:34P.M. Muchos permanecieron alrededor del auditorio para confraternizar por algún tiempo después de la clausura de la Asamblea. Fue bien difícil partir de una reunión tan refrescante como esa, especialmente después de un tiempo tan extenso de frialdad espiritual por el cual todos habíamos pasado durante los últimos años en la Iglesia de la oposición. No obstante, sentíamos el peso de la responsabilidad sobre nuestros hombros y era necesario regresar a nuestros campos de trabajo para ocupamos de los negocios del Padre. El último párrafo de las Minutas de la Asamblea Solemne lo resume todo como sigue: “A medida que esta Asamblea Solemne llega a su conclusión el Emblema (bandera) continuará flotando como señal de que iremos de victoria en victoria para la Iglesia de Dios. Damos gracias al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo por Su presencia en cada sesión de la Asamblea Solemne. Reclamamos la gran victoria que Dios nos dio al otorgarle a La iglesia de Dios un Supervisor General ungido y seleccionado por el Espíritu Santo. Ofrecemos nuestras gracias por ello al Dios Todopoderoso''.

La Iglesia de Dios fue restaurada de vuelta a la teocracia durante esta gloriosa Asamblea Solemne el día 24 de julio de 1993. Esta restauración tomó lugar exactamente 70 años después de la restauración que ocurrió subsiguiente a la primera división de la Iglesia en el 1923. Una vez más la gloriosa Iglesia de Dios regresó a la senda correcta, esta vez para dirigirse hacia la cúspide sublime de la perfección, y aparejarse para ser levantada de este mundo y encontrarse con el Esposo en el Rapto. Dios vio nuestra perplejidad y nos atrajo hacia una comunión Intima con El con el fin de procurar la reconciliación con la organización apóstata y tratar de encaminarla a las Sendas Antiguas; lo hizo al llamar un remanente que se había determinado en continuar en la teocracia. El nos permitió tener parte con El al ejecutar esta obra gloriosa. Su amor y gracia se extendieron desde el Cielo para tocar Su pueblo, para restaurar Su imagen y voluntad sobre ellos. Por esto, estamos eternamente agradecidos.

La publicación de este tratado ha sido aprobada por el Comité Editorial de Doctrina.

Pasado Supervisor General POR Robert J. Pruitt