OTROS ESTUDIOS

Estudios de La Iglesia de Dios

DISCIPULANDO NUESTRA JUVENTUD

Muchas veces nuestra juventud no es retada en el área del discipulado. La Biblia no es simplemente un Libro de mensajes, sino también uno de métodos. Este revela los principios básicos de cómo llegar a ser un cristiano maduro. Los discípulos primitivos estudiaron las palabras de Jesús, y a medida que las ponían en práctica, sus vidas fueron transformadas para siempre. Jesús enfatizó la importancia del discipulado por medio de emplear mucho tiempo con los doce. El los enseñaba y entrenaba, mientras los iba disciplinando en cada área de sus vidas. Los líderes de la Iglesia primitiva enseñaban de la misma manera a medida que iban de casa en casa. Ese ejemplo provee percepción para disciplinar las personas-el que un líder maduro permanezca en asociación íntima con pequeños grupos.

Pablo dedicó tiempo discipulando [instruyendo] a Timoteo como si fuera su propio hijo. De hecho, en 2 Timoteo 2:1 él le llamó "hijo mio” El apóstol invirtió parte de su vida en la vida del joven Timoteo. Discipular significa invertir o emplear parte de nuestras vidas entrenando a nuestros jóvenes; esto requiere más tiempo del que empleamos en el servicio de los Líderes Victoriosos una vez a la semana.

Debería haber oportunidades ilimitadas para el discipulado a pesar de si el grupo es grande o pequeño. Nuestra juventud puede aprender de la Palabra de Dios y Sus verdades eternas reveladas en ella a través de estudios bíblicos, sesiones de preguntas y respuestas, etc. Ellos necesitan conocer el fundamento b1blico de sus creencias. Esto sólo puede obtenerse con la constante enseñanza y estudio del Pan "de Vida. Además, los jóvenes necesitan ser animados a desarrollar hábitos en sus devociones personales, en la oración, en la memorización de pasajes bíblicos y en el evangelismo personal.

El discipular no es un programa; no es algo que puede ser planificado e introducido en un servicio. Es un estilo de vida. Es como edificar relaciones que ayuden a equipar los cristianos para las oportunidades que emerjan en su servicio a Dios. Es nuestro deber como ministros de Dios discipular nuestra juventud, así como lo hizo Pablo con Timoteo. Esta operación incluye oración, enseñanza, vivir el ejemplo y animar nuestra juventud.

ORACION

A fin de lograr una juventud victoriosa, es vital que los apoyemos con nuestras oraciones. Es el poder de la oración lo que capacitará a esta generación para permanecer "firme". Pablo quería que Timoteo permaneciera fiel en la Iglesia; por lo tanto, oraba por él continuamente: "que sin cesar tengo memoria de ti en mis oraciones noche y dia" (2 Ti. 1:3). Las personas que ocupan posiciones de liderato espiritual tienen que aprender a prevalecer en oración. Pablo amonestó los hermanos: ". ..confortaos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza" (Ef 6:10). Este poder no podía venir a través de nuestras propias fuerzas, sino a través del poder de Dios. Jesús también oró por Sus discípulos, y le pidió al Padre que los "guardara" y "santificara" (Jn. 17:15, 17). Utilizando a Cristo como nuestro ejemplo, debemos orar por la disciplina [entrenamiento] y "preservación" de nuestra juventud.

ENSEÑANZA

Pablo instruyó a Timoteo: "Que el siervo del Señor no debe ser litigioso, sino manso para con todos, apto para enseñar...“ (2 Ti. 2:24). Pablo era el mentor del joven Timoteo. La definición de "mentor" es "un orientador prudente y de experiencia". La Iglesia tiene que mantener su identidad entre todas las generaciones, incluyendo la generación de hoy. Para hacer tal cosa, los que están sobre ellas en el Señor tienen que proveerles del asesoramiento [orientación, consejos] y enseñanzas espirituales necesarias. Dichas instrucciones tienen que ser comunicadas a través de la enseñanza de las verdades divinas y de la predicación de la sana doctrina.

El constante interés y entrenamiento de Pablo ayudó a Timoteo a evitar las debilidades e incapacidad espiritual para discernir la verdad divina de la falsedad. Esa clase de entrenamiento es necesitada tanto hoy como en la época de Timoteo.

VIVIENDO EL EJEMPLO

En 2 Timoteo 2:2, Pablo amonestó lo siguiente: "Y lo que has oído de mi entre muchos testigos, esto encarga a los hombres fieles que seán idóneos para enseñar también a otros". Pablo no tuvo reservación alguna cuando le aconsejó a Timoteo que imitara su vida así como él imitaba la de Cristo. El sabía que estaba viviendo y enseñando únicamente aquello que le fue ordenado por Jesús, a quien antes perseguía. Es interesante notar que no había discrepancia [brecha, diferencia] de generación entre Pablo y Timoteo, su protegido. Los ancianos tienen que ser buenos ejemplos en el comportamiento de sus vidas al igual que en la predicación.

PROMOVIENDO NUESTROS JOVENES

Es desanimador para los jóvenes quienes han preparado sus vidas para el ministerio permanecer sin hacer nada-"sin ser usados". La promoción a la responsabilidad de liderato es esencial en el desarrollo del ministerio de nuestra juventud. Pablo "pastoreó" a Timoteo y luego le confió la tarea de ministrar a otros. En 1 Timoteo 4:14. Pablo le amonestó: "No descuides el don que está ti, que te es dado por profecía con la imposición de las manos del presbiterio':

Desgraciadamente, no todos los que escuchan la verdad serán dignos de dispensarla-publicarla a otros. Sin embargo, habrán otros que la reciben para su entrenamiento espiritual, y han sido "hallados fieles" y dignos de recibir responsabilidades de liderazgo.

Las señales visibles que deben ocurrir cuando estemos ministrando a los jóvenes, puede que tomen tiempo considerable. Muchas veces juzgamos equivocadamente un ministerio juvenil próspero por el número que concurre a los servicios o por otras características igualmente visibles: no obstante, el juicio final del éxito es dejado en las manos de Dios. Nuestra preocupación mayor cuando estemos ministrando a la juventud deben ser sus necesidades, y el elogio del Señor al final del camino: "Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel sobre mucho te pondré"' (M t. 25:21). Nuestro Señor se interesó mucho en el bienestar de los demás. Por consiguiente, como Cristo lo hizo, Su Iglesia también deberá extenderse hacia afuera e interesarse en las almas perdidas del mundo. La Banda de los Líderes Victoriosos también se interesa en ministrar a una parte muy integral de este mundo, la juventud.

La Iglesia de Dios - Departamento de Jovenes B.L.V.

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