James Horne, Coordinador General del AMIP


En la Marca Histórica está escrito:


Y DESCENDIÓ EL ESPÍRITU SANTO SOBRE ÉL EN FORMA CORPORAL, COMO PALOMA… LUCAS 3:22


…Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne… Hechos 2:17


En o cerca de este lugar, en una iglesia de troncos y en la escuela Schearer a algunos metros de distancia, un gran derramamiento del Espíritu Santo ocurrió al final del siglo XIX, a partir de 1896. Alrededor de cien personas recibieron el bautismo del Espíritu Santo y hablaron en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablase. De acuerdo con Hechos 2:4. Varios de estos se convirtieron en miembros de la Iglesia que surgieron de una reunión histórica en los campos del bosque el 13 de junio de 1903.


Incluso antes del año 1896, hay registros de individuos recibiendo el Espíritu Santo, pero la evidencia indica que este fue el primer mayor derramamiento del Espíritu Santo en los últimos días.


Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos lo que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Hechos 2:39.]


Nuestro impulso para este mes se leerá en gran parte de esta marca histórica del Derramamiento del Espíritu Santo. Según la página 8 del folleto, La Visión Escrita, “Dios sabía que la Iglesia de los últimos días necesitaría el Espíritu Santo al igual que la Iglesia primitiva, para dirigir y guiar hacia la verdad más profunda de Dios según lo enseñado por Jesús en Juan 14:16, 17, 26 y 16:13. También las personas de los últimos días necesitarían las revelaciones a las que Pablo se refirió en 1 Corintios 2:10-12 para poder llevar a cabo la obra de la enseñanza hacia la perfección. Joel también describe la lluvia tardía y la restauración de la Iglesia a su estado anterior, en el capítulo segundo, versículos 23-27. También, se hace referencia en los versículos 28 y 29 a un derramamiento general del Espíritu Santo en los hijos de Dios en todas partes… Esta marca fue dedicada el 10 de septiembre de 1963. Además, “es algo sorprendente saber que sucedió este evento muy cerca del lugar ‘Levántate, Resplandece’ de la Iglesia en 1903” y también muy cerca de donde la Primera Asamblea de la Iglesia se celebró en 1906. Todos estos eventos ocurrieron en el condado de Cherokee, Carolina del Norte, EE. UU” (Estas Piedras Hablan, pág. 100). Enseñanzas doctrinales como “el Bautismo del Espíritu Santo” y “Hablar en otras Lenguas” son parte de nuestra Identidad.

Walter Lofton, Historiador de la Iglesia


Como resultado de la división de la Iglesia en 1923, dos grupos en Cleveland estuvieron usando “Iglesia de Dios” como su nombre legal. No hace falta decir que esto causó gran confusión y contención. Nos referiremos al grupo acusador como la “división de los ancianos” porque diez de los doce ancianos designados para ayudar al Supervisor General se pusieron en su contra para derrocarlo de su cargo, de modo que pudieran poder obtener el control de la Iglesia y dirigirla como lo consideraran conveniente.


Después de la división, la Asamblea de 1923 revocó la constitución para regresar a la Biblia como nuestra única regla de fe y tomó la resolución de que somos la “Iglesia de Dios.” El otro “lado” audazmente juró en la corte el 17 de noviembre de 1923, que su nombre oficial era “LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS IGLESIAS DE DIOS.” Parece que ellos no querían usar el nombre de “Iglesia de Dios,” pero tampoco querían que nosotros lo usáramos. Sin embargo, no pasó mucho tiempo hasta que volvieron a usar este nombre y no el otro que declararon ante el tribunal. En su asamblea de 1926, ellos también revocaron la constitución.


El 26 de febrero de 1924, la “división de los acianos” trajo un pleito contra la Iglesia para controlar la propiedad, las finanzas, y el nombre. El mandato impuesto a la Iglesia nos prohibió usar el nombre tan querido para nuestros corazones. Para evitar confusiones, el nombre de la “Iglesia de Dios” con el sufijo, “sobre la cual A. J. Tomlinson es el Supervisor General” y, a veces, A. J. Tomlinson, Supervisor General” fue utilizado solo con fines comerciales. Después de la muerte del Hermano Tomlinson y el nombramiento de su hijo, M.A. Tomlinson, como Supervisor General, la Iglesia usaría “Iglesia de Dios, sobre la cual A. J. Tomlinson fue y M.A. Tomlinson es Supervisor General.” Como un niño de ocho años, recuerdo haber visto este letrero en el frente de nuestro edificio de la iglesia local y me pregunté por qué no leería “Iglesia de Dios” sin agregar los nombres de nuestros amados Supervisores Generales.


El otro grupo no le gustó este arreglo y continuó con el litigio hasta 1929 hasta cuando el tribunal dijo que debíamos usar “Iglesia de Dios de Tomlinson” como nuestro nombre para distinguirnos de la “división de los ancianos” a quienes los tribunales favorecieron con el nombre original de “Iglesia de Dios.”


La Iglesia no pudo cumplir con esta decisión y apeló a la corte por un aplazamiento, que se otorgó con la condición de que cuándo o si la iglesia acusadora objetara o nos obligara a volver al fallo judicial de 1929.


Bueno, así como el destino lo tendría, 23 años después así lo hicieron el 1 de mayo de 1952. Al día siguiente, la decisión del tribunal fue que la corte nos designaría un nombre para usar que ambas partes pudieran acordar o, de lo contrario, nos veríamos obligados a utilizar una vez mas como nombre oficial “Iglesia de Dios de Tomlinson.” Entonces, el 2 de mayo de 1952, la Iglesia seria conocida como “Iglesia de Dios de la Profecía.” Esto fue solo para fines comerciales y no obstaculizaría nuestra adoración de ninguna manera. Como nota personal, un año después de que los tribunales le dieran este nombre a la Iglesia, me uní a la Iglesia a la edad de nueve años.


Todos parecían pensar que la larga batalla sobre el nombre de la Iglesia había terminado. ¿Pero en verdad lo fue? No, no fue así. Dios tenía otra lección más para que aprendamos sobre el nombre de la Iglesia. Dios tendría Su opinión, la cual sería final. La Iglesia aprendió esta importante lección cuarenta y un años después en la Asamblea Solemne en julio de 1993. Mas sobre esto en la próxima edición. (Continuará)

 

LA BANDERA DE TODAS LAS NACIONES

Salmos 60:4 "Has dado á los que te temen bandera Que alcen por la verdad."

No es el propósito el que esta bandera tome el lugar de las banderas de todas las naciones, ni que nosotros pretendamos governar a las naciones desde el punto de vista de un gobierno común y nacional; sino que nuestro propósito es el de llevar el mensaje de amor y de buena voluntad a todas las naciones, y recomendarles el Cristo de la Biblia. Esta bandera representa a Cristo y Su Iglesia-Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres.

En cualquier nación, " la bandera de todas las naciones es desplegada junto a la bandera de esa nación. Es nuestro propósito el informarles a los pueblos de todas las naciones que nosotros venimos a ellos con buena voluntad y con el espíritu de Jesucristo, quien dijo que El no había venido a condenar al mundo; sino para que el mundo fuera salvo por medio de El. Jesús dijo que no había venido para ser servido, sino para servir.

También como fue descrito por el ángel en su mensaje a los pastores en los collados de Judea: "No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo."

Nosotros estamos representando a la Iglesia que señalan las profecías de la Escritura, la cual tendría que levantarse y funcionar en los últimos días. La misión de ella es de reunir y de establecer a los hombres, y prepararlos para el regreso de Cristo, quien ha estado ausente por largo tiempo; pero El dijo que iba a regresar a su debido tiempo. El dejó un mandato poderoso por testimonio, el cual hace que Sus súbditos se pongan en vigilancia, y trabajen con todas sus fuerzas.

"Por tanto, también vosotros estad apercibidos; porque el Hijo del hombre ha de venir á la hora que no pensáis." Mateo 24:44. Es evidente que la bandera es la insignia de reunión y que armoniza perfectamente con las Escrituras. No se usaría si no estuviera en el plan de la profecía y anotada en el gran programa de Dios. Fue traída a existencia de acuerdo al tiempo fijo para ella. Es una de "todas las cosas" que han venido a la luz a su debido tiempo, lo mismo que todas las cosas que han sido reveladas a Su debido tiempo de acuerdo a Su voluntad. Como un medio de confirmación de esta declaración leamos lo siguiente:

"De reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra:

"En él digo, en quien asimismo tuvimos suerte, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el consejo de su voluntad." Efesios 1:10, 11.

En efecto, el día viernes 15 de septiembre de 1933, fue dado un compendio de Escrituras concernientes a la bandera por el Supervisor General de La Iglesia de Dios en su mensaje anual ante la vigésima octava Asamblea Anual, asistido por más de 5,000 personas que se registraron. Inmediatamente después de esto el Supervisor dijo:

"Todos estos versos juntos nos dan la historia de la bandera, y también nos dan a entender de la manera que la Iglesia de los últimos días va a reunir a todos pueblos de todas las naciones. Lo rojo de la bandera representa la sangre de nuestro Salvador, el color azul representa la verdad y el color blanco la pureza. El color morado del Cetro, de la estrella y la corona, representan soberanía y majestad. Nosotros tenemos que superar cualquier oposición y levantar nuestra bandera de victoria en el territorio que nosotros tomemos para nuestro Rey.

"Nosotros no podemos incluir ninguna inscripción o escritos, porque la bandera representa a la Iglesia de Dios en todas las naciones y lenguajes. Cuando nosotros organicemos una iglesia, luego levantaremos nuestra bandera en ese lugar, y cerca de la bandera de esa nación donde nosotros acabamos de establecer la Iglesia de Dios.

"Aquí estoy yo con esto introduciendo la bandera y su diseño para la consideración de la Asamblea. Para fin de darle el trámite propio ante la Asamblea, el Comité de Asuntos y Preguntas deberá de considerarla, y traer este asunto ante la Asamblea en su propio orden. Si se puede hallar un diseño mejor y más apropiado, eso será satisfactorio para mi. Pero yo verdaderamente creo que el tiempo ha llegado para que la Iglesia tenga una bandera con su propio diseño, y que no pueda ser duplicado por ninguna institución o gobierno. ¡Viva la bandera! ¡Tres aplausos para el rojo, blanco, azul y morado!"

Fue el día siguiente sábado 16 de septiembre de 1933, exactamente a las 2:50 de la tarde, que el comité presentó su informe como sigue:

"A la Vigésima Octava Asamblea Anual de La Iglesia de Dios- Saludos:

"Nosotros, su Comité de Asuntos y Preguntas, deseamos presentar lo siguiente para su consideración:

"Después de haber tomado en consideración la porción del mensaje del Supervisor General que hace referencia a una bandera para la Iglesia, nosotros estamos unánimemente de acuerdo con el concepto expresado por el Supervisor General, en la adopción de una bandera para la Iglesia de Dios que sea conveniente para todas las naciones.

"l. Nosotros recomendamos que esta bandera (la bandera que sea exhibida) se acepte, y que se hagan banderas de diferentes tamaños por una compañía de banderas digna de confianza; y que sean surtidas a nuestras iglesias, Escuelas Dominicales y membresía por medio de la Casa de Publicaciones Ala Blanca.

"2. Además, nosotros recomendamos que esta Asamblea Anual prohíba a cualquier iglesia, Escuela Dominical o algún individuo dentro o fuera de la Iglesia a que dibuje la semejanza de esta bandera. Esto es muy necesario a fin de conservar la bandera en su mismo modelo, para que todas las banderas de la Iglesia de Dios puedan ser exactamente iguales en sus colores, dibujo y forma." Respetablemente a sus órdenes, el Comité de Asuntos y Preguntas, C. H. Randall, Presidente, D. R. Holcomb, B. O. Funderburk, G. T. Stargel, J . R. Smith, W. T. Holland.

Después que se aceptó el informe del Comité y la adopción de la bandera y su dibujo, el Supervisor General dio más información acerca de ella; volvió a leer la declaración contenida en su Mensaje Anual para el beneficio de aquéllos que no habían oído su mensaje. También leyó las Escrituras que le dieron el diseño de la bandera como se exhibe al presente.

La Bandera De La Iglesia De Dios

"Por más de diez años yo he considerado la idea de una bandera dibujada y preparada para la Iglesia de Dios. Este concepto ha estado creciendo en mi mente sin que le haya dicho mucho a ninguno acerca de él. En una de las convenciones este año, el Hermano O. S. Carter hizo mención de una bandera para la Iglesia en uno de sus mensajes. Como entendí que no estaba solo en esto, yo pensé decirle a nuestro pueblo que nos dieran muestras de sus dibujos para presentar este asunto en la Asamblea, y que se adoptara una decisión al respecto. Si la Asamblea la aceptaba favorablemente, entonces se podía hacer la decisión concerniente al dibujo.

"Mientras yo estaba en mi oficina un día, esto fue varios meses atrás, y fue entre convenciones; el Hermano Evans hizo mención de la bandera, así como había sido mencionada por el Hermano Carter. Yo sugerí el que preparásemos un dibujo de la bandera y lo presentáramos a la Asamblea. El hizo una breve sugerencia y yo le añadí a ella, y después le dije que procurara tener un dibujo de ella para cuando yo regresara. A mi regreso él me mostró lo que el artista había dibujado. Este me agradó mucho; pero mientras estudiaba las Escrituras que venían a mi mente, decidí que necesitaba un cetro y una corona para que pudiera estar completa. (Solamente tenía una estrella en el primer dibujo.) Después buscamos la descripción del cetro. Esto finalmente se encontró, y el dibujo que ya teníamos fue llevado a un artista para que le añadieran el cetro y la corona. La siguiente cosa que teníamos que hacer era dibujar una bandera como muestra para presentarla en la Asamblea. Y aquí está el resultado de nuestros esfuerzos."

"Las Escrituras que muestran este diseño y la importancia de tener una bandera mostrando su utilidad, todas ellas señalan a nuestro Cristo y Su Iglesia en Su glorioso servicio."

"No será quitado el cetro de Judá, y el legislador de entre sus pies, hasta que venga Shiloh; y á él se congregarán los pueblos." Génesis 49:10.

"Esta es una profecía concerniente a Jesús, a quien se congregarán los pueblos en los últimos días. Entonces lo más natural es que Su Iglesia tenga una insignia, estandarte, bandera, para desplegarla dondequiera que Su Iglesia, Su cuerpo, esté localizada. Para confirmar esta declaración, nos vamos a referir a otras Escrituras en el Nuevo Testamento:

"Mas esto no lo dijo de si mismo; sino que, como era el sumo pontífice de aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación.

"Y no solamente por aquella nación, mas también para que juntase en uno los hijos de Dios que estaban derramados." Juan 11:51, 52.

Esto concuerda con muchas otras Escrituras que muestran que debe de haber un movimiento en los últimos días, que va a llamar la atención de los pueblos y los va a reunir en Cristo, siendo El la principal Cabeza. Este movimiento que Pedro describe como una "nación santa" es digno de una insignia o bandera, así como cualquier otra nación.

"Verélo, mas no ahora: Lo miraré, mas no de cerca: Saldrá estrella de Jacob, y levantaráse cetro de Israel ... " Números 24:17.

Esta es otra profecía del advenimiento de Jesús y se refiere a El como una estrella . El cetro representa Su autoridad como Rey.

"Tu trono, oh Dios, eterno y para siempre; vara de justicia la vara de tu reino." Salmo 45:6.

"Esta es la profecía del advenimiento de Jesús a reinar como rey. Esto está representado en la bandera por el cetro, la estrella y la corona."

"Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo: y le dará el Señor Dios el trono de David su padre:

"Y reinará en la casa de J acob por siempre; y de su reino no habrá fin." Lucas 1:32, 33.

"Diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos á adorarle. "Y ellos, habiendo oído el rey, se fueron: y he aquí la estrella que habían visto en el oriente, iba delante de ellos, hasta que llegando, se puso sobre donde estaba el niño. "Y vista la estrella, se regocijaron con muy grande gozo." Mt. 2:2, 9, 10. "Mas al Hijo: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; vara de equidad la vara de tu reino." Hebreos 1:8.

"Tenemos también la palabra profética más permanente, á la cual hacéis bien de estar atentos como á una antorcha que alumbra en lugar oscuro hasta que el día esclarezca, y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones." 2 Pedro 1:19.

"Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente, y de la mañana." Apocalipsis 22:16.

"Y alzará pendón (bandera) á gentes de lejos, y silbará al que está en el cabo de la tierra; y he aquí que vendrá pronto y velozmente." Isaías 5:26.

"Así dijo el Señor Jehová: He aquí yo alzaré mi mano á las gentes, y á los pueblos levantaré mi bandera; y traerán en brazos tus hijos y tus hijas serán traídas en hombros.

"Y reyes serán tus ayos, y sus reinas tus amas de leche; el rostro inclinado á tierra te adorarán, y lamerán el polvo de tus pies: y conocerás que yo soy Jehová, que no se avergonzarán los que me esperan." Isaías 49:22, 23. Is 62:10, 12; ls. 28:5; He. 2:9; ls. 52: 10; 1 Pedro 2:9; Is. 26:2.

Después que el Supervisor acabó de hablar y de leer las Escrituras, hubo varios mensajes e interpretaciones una tras la otra. El Hermano S tan ley R. Ferguson vino al Supervisor General bajo el poder del Espíritu Santo, y le guió andando alrededor en la plataforma con la bandera en su mano. El después llevó al Hermano Randall y al Hermano Sherill y los paró el uno a un lado y el otro al otro lado del Supervisor General. Los tres lo levantaron sobre el púlpito-el poder continuaba cayendo-ellos lo bajaron para abajo; y después vino la Hermana Taylor, guiada por el Espíritu a la plataforma, y también tomó parte en la ceremonia, tomando a dos hermanas y a un hermano y los paró junto al Supervisor General. Otras manifestaciones siguieron hasta que todo el lugar parecía que estaba lleno con el poder del Espíritu Santo. ¡Glorioso' Muy glorioso se podía haber dicho en resumen.

Cuando todas las ceremonias movidas y dirigidas por el Espíritu Santo terminaron, el Supervisor General pidió que todos se pusieran de pie y oraran a Dios para que el poder de Dios cubriera a toda bandera que fuere hecha conforme a la dibujada.

Esta fue una gloriosa ceremonia de dedicación dirigida por el Espíritu Santo, dedicando la bandera a la Iglesia de Dios. Varias expresiones fueron dadas concerniente a la bandera por varios hermanos en un corto tiempo. El Hermano O. S. Carter dijo cómo el Señor le había hablado a él acerca de la bandera. El Hermano Randall dijo cómo el poder había caído sobre el comité, mientras ellos consideraban la recomendación de la bandera.

La Iglesia de Dios se distingue de todas las otras que tienen el mismo nombre, por medio de la bandera que tiene, que se ajusta a la profecía de la Biblia y está funcionando en este presente tiempo en cumplimiento a la profecía. Ninguna otra agrupación de gente en estos últimos días ha venido caminando en armonía con el cumplimiento de las profecías del automóvil y del aeroplano. Esto es un medio para probar que la Iglesia de Dios es la Iglesia de la Profecía. Hay muchas profecías que aclaran esto cuando la Biblia es dividida correctamente, se aclaran tan sencillamente como la que nos dice que Jesús iba a nacer en la pequeña ciudad de Belén.

Antes que estuviera lista para la presentación, tenía que " Levantarse, y resplandecer; porque había venido su lumbre, y la gloria de Jehová había nacido sobre ella." Y esto comenzó en el año 1903; año en el que el primer aeroplano hizo su primer vuelo. Esto fue en cumplimiento de la profecía, estando ambas profecías en el mismo capítulo. Isaías 60:1, 3. Eso es suficiente para probar que la Iglesia que nosotros representamos es la Iglesia de la profecía; aunque hay muchas otras pruebas infalibles.

La publicación de este tratado ha sido aprobada por el Comité Editorial de Doctrina.

Pasado Supervisor General POR A. J. TOMLINSON

LA IGLESIA QUE HONRAMOS

Por A J. Tomlinson

Supervisor General i 903•1943

"El conflicto ha llegado! Las enormes fuerzas del Bien y del Mal están en un vivo combate. Nosotros sabemos qué lado ganará, pero por ahora tal parece que el Mal demanda para sí cada pulgada de la tierra y la única manera en que el Bien puede prevalecer es por medio de una lucha viva y continua contra el Mal. El Bien no sólo estará a la defensiva sino que emprenderá una poderosa ofensiva en la batalla.

Poco se ha dicho o se ha escrito sobre la Iglesia de Dios en estos días, excepto por unos pocos seguidores humildes del modesto Nazareno. Mas estos pocos vienen a ser miles cuando son puestos juntos. Sin embargo, al considerar la escasez del número, cuando lo comparamos con los millones de habitantes de la tierra, no puedo pensar en el cómo se podrá decir mucho sobre el particular.

Para muchos es una maravilla escuchar a hombres y mujeres honrando esta gran institución. En nuestros cultos es muy común oír a los redimidos alabar y expresar gratitud a Dios por Su gran Iglesia al igual que por la salvac1on de sus almas. Es cierto que hay quienes se oponen a esto, pero realmente se debe a que no saben lo que es la Iglesia. Si la conocieran tal como es, ellos la amarían como nosotros la amamos.

La Iglesia de Dios es el propio edificio de Cristo. Es un error suponer que un hombre sea su fundador. Jesús claramente les dijo a Sus discípulos que El edificaría Su Iglesia, y yo creo lo que los discípulos dijeron acerca de esto; nadie tiene derecho de disputar su palabra. Yo creo a plenitud que Cristo hizo exactamente lo que dijo que iba a hacer.

Hay un poder y una belleza en la Iglesia de Dios que no se encuentran en otras iglesias. Cristo dijo de Su Iglesia: "Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella". No hay la menor duda de que Cristo dijo esto, porque El sabía que habría una fuerte oposición contra ella. Pero como un incentivo para sus miembros, El dijo que se mantendría firme como un ancla, y no sería vencida.

Es cierto que la Iglesia ha sido atropellada, herida Y abandonada, pero jamás ha sido derrotada completamente. Hoy está fuerte, llena de poder y gloria. Ella todavía se mantiene firme, luchando contra el pecado con brazo fuerte. Mientras el enemigo ruge, la Iglesia continúa brillando, y se mira hermosa ante aquéllos que tienen ojos para contemplarla.

Algunos piensan que hablamos mucho de la Iglesia, pero ¿por qué no hablar mucho de algo tan bueno? Al honrarla estamos honrando a Su Fundador Divino, Jesucristo. Ella edificó, y cualquier cosa que El haya fundado es digna de admirar y alabar.

Hay mucha gente que se dedica a la crítica, pero cualquiera puede hacer tal cosa. No se necesita ser un hombre ingenioso para criticar y oponerse a todo aquello que no puede comprender y ver claramente. Alguien me contó respecto a un editor quien dijo una vez que habían suficientes personas que saben cómo dirigir un periódico. Ellos dicen que ciertas cosas no deberían publicarse y ciertas otras cosas que deberían tomar su lugar, pero lo extraño para él era que los que sabían cómo dirigir un periódico no tenían uno que dirigir. Tampoco eran solicitados para tal empresa. Así que, tal responsabilidad fue puesta sobre un hombre que no sabía.

De mi parte, yo creo que Cristo sabía lo que hacía cuando edificó Su Iglesia. Creo que El sabía qué nombre ponerle. No creo que haya otro nombre más apropiado; si lo hubiera, lo habría encontrado y usado al respecto. Cristo dijo: "Edificaré mi Iglesia". Tal expresión puede indicar que otros se ocupaban de edificar iglesias, o lo harían después; fue por esa razón que quería que se entendiese bien que El edificaría Su propia Iglesia, y que a nadie más se le permitiría hacerlo. Otros pueden edificar iglesias, pero no podrían edificar Su Iglesia. El haría esto, y así lo hizo.

Algunos creen que hemos tenido algo que ver con el establecimiento de la Iglesia de Dios, como lo está hoy, pero es un error. Nosotros sólo hemos ayudado a quitar la cubierta que fue puesta sobre ella cuando salió el edicto del primer credo, redactado en el año 325 D.C. Ella fue cubierta por los muchos credos, "como la nieve cubre la tierra". Ella fue cubierta por las leyes de los hombres, a semejanza de una ciudad cubierta con ceniza por la erupción de un volcán. Bajo estas cenizas está la ciudad exactamente como era. La ciudad de Pompeya permaneció cubierta por casi diecisiete siglos bajo el carbón, las cenizas y las piedras volcánicas que arrojó el poderoso Vesubio. Tan completamente sepultada estaba esta ciudad desafortunada bajo masa volcánica tan enorme, que su existencia se había olvidado. Fue en el año 1748 cuando un descubrimiento accidental atrajo la atención sobre sus ruinas, revelando el hecho de que debajo de las viñas y los morerales (árboles frutales) estaba el paraje de las ruinas de una ciudad enterrada, mucho más accesible y mucho más interesante que cualquier otra que se hubiera descubierto previamente. En el año 1775, dieron principio a unas excavaciones sistemáticas. El trabajo revelaba que debajo de una mezcla de material variado, como a dieciocho o veinte pies de profundidad, había una ciudad hermosa, con sus calles en el orden regular y una enorme muralla con sus torres y entradas a su alrededor. A medida que las excavaciones progresaban, se iban descubriendo edificios y escrituras que han dado una buena descripción de lo que era toda esa ciudad. En un tiempo, ésta fue una opulenta y hermosa ciudad sobre la tierra, y después fue sepultada, permaneciendo cubierta por diecisiete siglos; ahora está al descubierto para ser admirada y habitada otra vez.

Este caso es semejante al de la Iglesia de Dios. Ella en un tiempo fue hermosa y floreció, siendo de refugio y bendición a millares. Después fue cubierta y permaneció oculta hasta que su existencia y leyes fueron olvidadas. Pero ya se descubrió y al investigar se encontró que es la verdadera Iglesia que Cristo mismo fundó y edificó. Nosotros no la edificamos ni tampoco instituimos leyes para su gobierno. Ella ya estaba edificada, y nosotros solamente la descubrimos. Sólo tenemos que quitar los credos e incredulidades que la mantuvieron oculta por espacio de dieciséis siglos. Allí está con sus mismas leyes, el mismo Espíritu Santo, la misma vida santificada de sus miembros, la misma atmósfera sagrada, las mismas sanidades, los mismos milagros, los mismos oficiales, el mismo poder, la misma gloria; todo estaba bien preservado sin deteriorarse. Se ha conservado muy bien, y ya es tiempo de que se muestre al mundo otra vez. Así como Pompeya, la Iglesia ha ido emergiendo, y mientras más se excava, más hermosa y bella es su apariencia.

No hay una sorpresa especial acerca del hallazgo y descubrimiento de Pompeya. Nadie dijo que estaban haciendo una nueva ciudad. No, porque claramente se vio que estaban destapando una antigua ciudad. Pero cuando se comenzó la tarea de destapar la Iglesia de Dios, entonces muchos comienzan a decir que están edificando "una iglesia nueva". Nosotros sabemos que no estamos edificando una nueva iglesia. Las puertas del infierno no han prevalecido contra la Iglesia de Dios, así como el Vesubio no pudo prevalecer contra la ciudad de Pompeya. Pompeya está nuevamente al descubierto. En sus calles, que estaban pavimentadas, se transita otra vez. Muchos de sus edificios todavía están en buenas condiciones. Sus antiguos habitantes han partido, pero la ciudad aún permanece. Pedro y Santiago, Juan y Pablo, han partido también, pero sus escritos e instrucciones se han conservado, y la misma forma de gobierno y todo lo que perteneció al edificio (Iglesia), están intactos, firmes, sólidos, como lo estaban siglos pasados, antes de ser cubierta.

Siendo que muchos libros han sido escritos acerca de Pompeya, entonces, ¿qué habría de malo en escribir muchos libros acerca de la gran Iglesia de Dios que es de mucho más importancia que millones de ciudades como Pompeya? De seguro que no hay nada de malo en ello, y esperamos escribir y hablar acerca de ella todo lo que queramos. Hacer tal cosa trae honra y gloria al nombre de Jesús. Dios honra los mensajes que son predicados acerca de ella al derramar Su Espíritu sobre los predicadores y sobre la audiencia.

¡La Iglesia, "Mi Iglesia", la Iglesia de Dios! Jesús y Pablo la nombraron, y ¿quién tiene derecho de oponerse a ello? Nosotros nada tuvimos que ver con su nombre ni con su edificación. Sólo aceptamos el nombre que ellos le dieron. Pablo dijo que recibió el conocimiento de ella por revelación, y que siguió en pos de Cristo; él nos la presenta como la Iglesia de Dios, y no esperamos cambiar su nombre por causa de caprichos o críticas. Nosotros la vamos a dejar como está-así como la hallamos, excepto que quitaremos la suciedad y los escombros que los hombres acumularon sobre ella, quienes tomaron las riendas del poder en sus manos, la pisotearon, desecharon, la llenaron de basura y la repudiaron a medida que iban.

El Vesubio jamás pudo arrojar más suciedad sobre la bella ciudad de Pompeya, que la que fue arrojada sobre la hermosa estructura del Cuerpo de Cristo. Esto continuó por muchos años, pero ya no podrá continuar adelante. Jesucristo ya no lo permitirá más; El cuidará de los Suyos. El edificio se ha conservado intacto, y las naciones están entrando por sus puertas. Ellos ven en esta preciosa obra de arte lo que exactamente anhelaban sus corazones. Recibí una carta hoy (la cual estoy contestando tarde en la noche) donde un señor me dice que vio en la Iglesia de Dios exactamente lo que él considera como lo recto y verdadero. Manifestó que la iglesia de la cual era miembro no tenía un buen sistema de diezmos, y apenas tenía un sistema de gobierno operando. El desea ingresar a la Iglesia de Dios. El ha notado el buen orden de nuestro sistema y forma de gobierno. Ha visto que Dios está manifestando Su gloria sobe ella como no lo ha hecho con otras organizaciones.

¡La Iglesia de Dios! ¡Aleluya! La gente algunas veces habla acerca de establecer "la verdadera Iglesia de Dios". Si ellos quieren, pueden tratar de hacerlo; no obstante, sus propósitos serán frustrados, como les ha sucedido a centenares de otros. Su Iglesia ya está establecida, y lo ha estado por espacio de diecinueve siglos; jamás la han podido destruir. ¡Aleluya! ¡No, nunca la han podido destruir, y jamás la podrán destruir! Fue cubierta como Pompeya, pero jamás fue destruida. Las palabras de Jesús no pueden fallar, cuando dijera: "Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella". (Mateo 16:18) Esto es suficiente para mí. Me siento sin temor y optimista.

Cuando Nehemías estaba reconstruyendo las murallas de Jerusalén, sus enemigos trataron de debilitar sus manos por todos los medios que les fue posible inventar. Ellos trataron de atemorizarle, de pelear contra él, de que hiciera alianza con ellos y que les permitiera tener parte en tal obra, trataron de que huyera hacia la ciudad de Ono, y al final, cuando todo esto fracasó, ellos consiguieron a un hombre para que fingiera ser amigo particular de Nehemías a fin de persuadirle para que huyera al templo con él, y ocultarse allí: "Porque vienen para matarte; sí, esta noche vendrán a matarte". Pero escuchemos la contestación de Nehemías: "¿Un hombre como yo ha de huir? ¿y quién, que como yo fuera, entraría al templo para salvar la vida? No entraré". En explicación de esto, Nehemías dijo: "Entendí que Dios no lo había enviado, sino que hablaba aquella profecía contra mí, porque Tobías y Sanballat le había alquilado por salario. Porque sobornado fué para hacerme temer así, y que pecase, y les sirviera de mal nombre con que fuera yo infamado". (Nehemías 6:10-13)

Me pregunto de si alguien ha alquilado a ciertos hombres que obren en mi contra. Considero que es el mismo espíritu que impulsó a Tobías y a Sanballat. A ellos no les agrada ver la Iglesia de Dios prosperar como lo está. Quieren debilitar nuestras manos e intimidarnos, tratando de ocasionar que temamos y dudemos, a fin de hacer que los demás hagan lo mismo; pero no, estaremos tan firmes como una peña. Esta no es nuestra obra, sino la de Dios, y no tenemos porqué temer.

La mujer que disimuló ser profetisa y los hombres que trataron de profetizar contra Nehemías no pudieron debilitarle. El fue un varón temeroso y Dios le sostuvo. El siempre sostendrá a Sus hijos. Ellos me han probado a mí de la misma manera, pero como Nehemías, he orado a mí Dios y El me ha fortalecido para seguir adelante. He orado de igual manera que Nehemías cuando dijo: "Acuérdate, Dios mío, de Tobías y de Sanballat, conforme a estas sus obras, y también de Noadías profetisa, y de los otros profetas que hacían por ponerme miedo".

A pesar de todos los obstáculos, Nehemías terminó las murallas. De igual manera Dios hará que Su obra sea concluida. Así pues, con Su ayuda y con la sabiduría que El confiera, nosotros vamos a concluir la obra la cual nos ha comisionado efectuar. Estamos recibiendo mucha correspondencia alentadora de diferentes fuentes. Pero entre éstas, también nos llegan las que tratan de desanimarnos. Está bien; yo no me opongo, pero mi alma entera está puesta en la obra de la gran Iglesia de Dios y nada me desalienta ni me atemoriza. Solamente temo a Dios. Yo me allego muy cerca de él y siento que me sostiene maravillosamente, confiriéndome determinación que yo sé que es sobrenatural.

Siempre me ha gustado consultar con aquéllos de quienes puedo depender, pero rehusó consultar con los Tobías y Sanballats. Dios puede hacerme saber la diferencia en las personas así como El lo hizo con Nehemías. Lo que Dios puede hacer por mí en estos términos, Ello puede hacer por ustedes los que leen este mensaje. Usted necesita protección en estos tiempos peligrosos. Es importante que esté a la expectativa a fin de evitar que los Tobías y Sanballats traten de "alquilarle" o procurar de alguna manera infiltrar la duda en usted a fin de que se retire o se comprometa con ellos. Es esencial que no lo haga. Debe poseer arresto o determinación a favor de la Iglesia de Dios. Sea fiel y afírmese en ella como la peña de Gibraltar. Consolídese en ella como Pablo y Pedro. No permitamos debilitarnos y caer por debajo de lo que Dios ha planeado para nosotros.

¿Acaso debemos dudar de Pablo, cuando él se mantuvo firme en pro de la Iglesia de Dios? ¡No! ¡Nunca! ¿Acaso deberíamos dudar de Jesús, cuando dijo: "Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella?" ¡No, mil veces no! Nosotros lo podemos decir porque Ello dijo, y decirlo sin temor. ¡Aleluya! Dios está dando sabiduría y conocimientos, así como los demás dones. Muchos buscan los dones, como si éstos no hubiesen sido dados ya. ¿Podrían señalar algún don de los que Pablo menciona que aún no se haya manifestado?

No dudes más de Dios; no sigas orando en esa forma. Considera la sabiduría de Dios que ha sido manifestada sobre Sus humildes seguidores; y conocimiento también, ya que muchas personas que apenas pueden leer, y que nunca han ido a una escuela un solo día, se han parado ante grandes congregaciones, y con rostros iluminados han hablado de la Palabra de Vida como si hubieran cursado tres años de universidad. Considere también la fe que ha sido exhibida tan maravillosamente por muchos creyentes, las sanidades instantáneas y muchos otros milagros que han sido el resultado de la manifestación de tal don. ¡Dones de sanidades! ¿Cuál es el uso de decir que el don de sanidad no está operando cuando millares de personas han sanado instantáneamente por la imposición de manos, o al decir la Palabra frente a sus propios ojos? ¡Milagros también! ¿Por qué dudar o esperar cosas maravillosas de un lugar desconocido, cuando se puede ver la manifestación de los dones ante nuestros ojos? ¡Cogiendo objetos al rojo vivo sin quemarse! ¡Ha habido sanidades en personas imposibilitadas de años, y de repente han saltado de sus camas y han sido sanadas al momento! ¡Los cojos han andado! ¡Los ciegos han recobrado su vista! ¡Los muertos han resucitado! ¡Las infecciones, los tumores y las paperas también desaparecen ante nuestros ojos! ¡Aleluya! ¡Esto es glorioso! Casi ni hay necesidad de mencionar los otros cuatro dones-profecía, discernimiento de espíritus, géneros de lenguas e interpretación de lenguas. Todos éstos han sido desplegados ante nuestros ojos, manifestándose más o menos en todos nuestros cultos.

Amados, no duden, mas crean. No hay porqué dudar de esto, ya que Dios nos ha dado todos estos dones. El dará más si dudan menos y reconocen lo que ya se ha hecho, dándole gloria y alabanza por ello.

Estos dones pertenecen a la Iglesia de Dios. Dejadlos que se manifiesten más y más. Ya están aquí; ya están en la Iglesia donde deben estar. No los debilites dudando, o pidiendo a Dios lo que ya El ha dado, lo que ya tenemos. Si ya tienes el Espíritu Santo, ¿continuarías pidiéndolo al Señor? Por supuesto que no lo harías. Tal vez no se manifestará todo el tiempo. Usted no dirá que no lo tiene por no hablar en lenguas a toda hora. Pero si comienza a aclamarlo y honrarlo, afirmando que El habita en su corazón, pronto se manifestará.

Esta analogía también se aplica a los dones. Tal vez no los verán demostrados a cada instante; posiblemente pasen días o semanas sin verlos, pero se han manifestado y se manifestarán de nuevo si es necesario y si disipa toda duda. Estoy seguro de que muchos de ustedes han visto la manifestación de estos dones. Entonces, ¿por qué no pueden creer que están en la Iglesia, y que puede manifestarse en cualquier momento que sea para su conveniencia y para la gloria de Dios? ¡La Iglesia de Dios! ¡Yo he de hablar de ella más y más! ¡La amo porque mi Salvador la edificó! ¡Aleluya! Ella es una institución sagrada, y sobrepujará el brillo de las demás organizaciones y gobiernos. Si honramos la Iglesia, honraremos a Su Divino Fundador. Jesús y Pablo la nombraron, y ¿quién tiene el derecho de oponerse a ello? La batalla será peleada hasta el fin y pronto se terminará. Luego todos aquéllos que se han afirmado en la verdad hasta el final, se alegrarán con gran gozo; estoy seguro de ello.

Adelante, amados, vistámonos de toda la armadura de Dios y salgamos a la batalla de la fe, para ganar la victoria y recibir el premio. Dios estará con aquéllos que se adhieran a El. El se complace en honrar y sostener Sus hijos fieles y obedientes. El cuidará de nosotros mientras luchamos en este gran y final conflicto. ¡Aleluya!

HALLAMOSLA EN LOS CAMPOS DEL BOSQUE

"LAS ARDIENTES palabras del Rey Salmista proseguían y la pluma del escriba luchaba por mantener el paso mientras anotaba el nuevo cántico de David. El rey hizo una pausa y el escriba dio un vistazo hacia arriba para captar la lejana visión en los ojos de David mientras él continuaba: "No daré sueño á mis ojos, ni á mis párpados adormecimiento, hasta que halle lugar para Jehová, Moradas para el Fuerte de Jacob. He aquí, en Ephrata oímos de ella: hallámosla en los Campos del Bosque." (Salmo 132:4-6)

UNA GLORIOSA PROFECIA

EL SALMISTA no hubiera podido saber el gran significado profético de su nuevo cántico. Ello recordaba el gozo del retorno del arca del pacto y de su transportación al lugar de su descanso en el tabernáculo en Jerusalén. Esto confirió expresión al gran celo de David para edificar una casa a Jehová, lugar donde Dios pudiera morar. No obstante, en términos proféticos, David estaba viendo el establecimiento y cumplimiento del programa de Dios en los últimos días. El nacimiento de Cristo en la pequeña ciudad de Belén, Ephrata, era el principio del plan de Dios para un nuevo tabernáculo, un nuevo templo de Dios, una casa espiritual donde Dios pudiera morar. La última fase de este programa divino que eventualmente culminaría en la segunda venida de Cristo, iba a comenzar en los Campos del Bosque, donde David dijo que halló la habitación de Jehová. De que estas palabras hacen referencia directa a la Iglesia, es algo que se muestra claramente, ya que en el verso 13 del mismo Salmo David nos dice que Sión (término profético para representar la Iglesia) ha sido elegida por Dios como Su habitación. Así que, la conexión profética es específica y distinta. El plan de Dios para los últimos días, el cual comenzó con la venida de Cristo, ("He aquí, en Ephrata oímos de ella," o Belén, donde nació Cristo) tendría su cumplimiento en el fin del tiempo, cuando la habitación de Jehová fuera hallada en los Campos del Bosque.

EL LUGAR DE SU CUMPLIMIENTO

¿COMO PODEMOS identificar y reconocer el lugar de este cumplimiento profético? Sigamos la senda despejada de la profecía en las Escrituras. El Apóstol Pablo en Hechos 20:29 predice la caída o la apostasía que lanzaría a la Iglesia primitiva en la oscuridad. (Lea también 2 Tesalonicenses 2:1-3; 1 Timoteo 4:1-3.) El acto final de esta tragedia ocurrió en el año 325 D. C. en• el Concilio de Nicea, tiempo para el cual la Iglesia vino a ser un mero instrumento del estado romano, substituyendo de esa manera la Palabra de Dios por un credo. Esa gran oscuridad habría de cubrir la Iglesia divina por casi dieciséis siglos. El hecho de que la Iglesia se perdiera de vista en esta gran oscuridad, es lo que hace el que la palabra ''hallámosla", que David usó, tenga un doble significado. Isaías 49:19 revela que la Iglesia se levantaría de la oscuridad (o sería hallada) en un lugar lejos de donde se había hundido. Para traer el cumplimiento de esta profecía, Dios comenzó a obrar allá en el tiempo de Colón, a fin de preparar un lugar que proveyera la atmósfera propicia y las condiciones necesarias para que la Iglesia se levantara y cumpliera su misión. Ese lugar era los Estados Unidos de América, miles de millas lejos del escenario donde ocurrió la gran apostasía de la Iglesia.

Siglos después de que David pronunciara sus palabras proféticas, el mismo Espíritu que inspiró su expresión, también movió los corazones de aquéllos a quienes Dios había escogido como instrumentos para su cumplimiento. Al debido tiempo, Dios empezó a moverse entre la gente humilde de Carolina del Norte, quienes comenzaron a escudriñar las Escritura: buscando la verdad y la nueva luz, estando de acuerdo en descartar los credos hechos por los hombres y aceptar toda la Biblia correctamente dividida. A este pequeño pero significativo principio, Dios envió a un humilde siervo que llevaba por nombre A. J . Tomlinson. Luego el12 de junio de 1903, un pequeño grupo se reunió en un hogar en la Montaña en el Condado de Cherokee, Carolina del Norte, para escudriñar más minuciosamente las Escrituras y para buscar la voluntad de Dios. Temprano en la mañana del 13 de junio, A. J. Tomlinson subió solo a la cumbre de la montaña para orar, y allí recibió una revelación que habría de transformar sus vidas y abrir un nuevo capítulo en la historia de la Iglesia. La gran verdad que amaneció en el corazón y alma de este hombre santo, le convenció de que este pequeño grupo era en realidad la Iglesia de Dios de la Biblia, ya que unánimemente habían acordado en aceptar toda la Biblia correctamente dividida y andar en su luz conforme les alumbrara en su senda. Ante tal declaración o revelación, el grupo asintió con unanimidad y A. J. Tomlinson vino a ser el primer miembro en tomar el pacto de membresía a la luz de tal nuevo entendimiento. Este fue el evento y el lugar donde la profecía de David se cumplió: ''Hallámosla (la Iglesia) en los campos del bosque."

UN GRAN DESPERTAMIENTO

IMAGINESE el drama. Muy temprano en la mañana, el varón de Dios comienza la ascensión de la empinada cuesta, pasa algún tiempo orando con gran intensidad o agonía, y finalmente la apacible e inequívoca voz de Dios hablando a su corazón. Luego desciende de la montaña hacia donde estaba el pequeño grupo de santos esperando con expectación su regreso. El temor y reverencia al comprender lo sagrado de este momento en el cual la verdad resplandeció sobre ellos como el amanecer de aquel nuevo día, fue seguido por la solemne administración del pacto de membresía. Estos son algunos de los elementos incluidos en este evento de tan tremendo significado, el cual tomó lugar el día 13 de junio de 1903 en los Campos del Bosque. Aunque oculta en este día de todas las mentes y corazones, excepto de aquel pequeño grupo de inquisidores de la verdad, la gran luz que tan repentina e inesperadamente resplandeció en esta tierra áspera y montañosa ubicada al oeste de Carolina del Norte, anunciaba el gran despertamiento de la última fase en el gran plan de Dios para las épocas.

EL LUGAR CONMEMORADO

Es muy propio el que este lugar sea conmemorado y consagrado, ya que ningún otro acontecimiento en el siglo 20 puede tener mayor significado para los hijos de Dios. De este lugar la Iglesia de Dios ha emergido llevando la llama de la verdad, proclamando al mundo la divina revelación del verdadero rebaño de Dios y abriendo a la par sus brazos amorosos a todas las razas y naciones del mundo. Los Campos del Bosque no es un lugar para meros retiros religiosos únicamente, o para la atracción turística. Este sirve de marca a la vez que hermosea el sitio donde la Iglesia de Dios surgió de la profunda negrura del oscurantismo, a fin de ser una vez más el faro de la verdad en un mundo que todavía tanteaba en la oscuridad espiritual. (Esto también sucedió en cumplimiento de Isaías 60:1-3.) La Iglesia de Dios estuvo perdida y desolada por muchos siglos; nosotros la hallamos otra vez en los Campos del Bosque.

Los Campos del Bosque es un proyecto memorial de la Iglesia de Dios de la Profecía, el cual consiste de más de 216 acres de terreno dedicadas a la revelación de la voluntad divina a través de la inscripción o grabación de la Palabra de Dios en piedras y a la erección de marcas de significado espiritual. Los Campos del Bosque se anidan en medio de la hermosura silvestre de la gran Cadena de Montañas Humeantes (Smokey Mountains), como una esmeralda pulida en medio de un montón de joyas sin pulir; en un lugar donde la voz de Dios habla a los corazones de miles por medio de mensajes y el plan de salvación grabados en piedras y en marcas erigidas allí. Estas marcas mudas hablan en palabras silenciosas, pero enfáticas concerniente a las gloriosas verdades de Dios.

Los Campos del Bosque están localizados en la Avenida T. V. A. 294, a 18 millas al oeste de Murphy; Carolina del Norte. Personas de todas las razas y credos religiosos son bienvenidas en sus visitas a los Campos del Bosque, lugar donde pueden disfrutar de la presencia de Dios y ver la presentación dramática de la verdad en una manera singular y reveladora. Los visitantes son admitidos sin costo alguno, a fin de que todos puedan recibir gratuitamente las bendiciones espirituales que les esperan en los Campos del Bosque.

LA MARCA DEL LEVANTA TE, RESPLANDECE

Esta marca está ubicada en los Campos del Bosque, en el lugar donde estaba la casa en la cual se condujeron los servicios los días 12-13 de junio de 1903, fecha para la cual la Iglesia de Dios emergió del Oscurantismo en cumplimiento de la profecía de Isaías 60:1: "Levántate, resplandece; que ha venido tu lumbre, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti."

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